Soluciones

Ya hace tiempo que los ingresos del crimen organizado han llegado a unos niveles que afectan a la economía nacional. Todo esto se basa en el blanqueo de dinero. El dinero que se ha obtenido ilegalmente se vuelve a poner en circulación legal, lo que significa que acaba estando disponible para más actividades criminales o terroristas. Para poder luchar eficazmente contra el crimen organizado de forma global y a largo plazo, es necesario detectar y detener esta circulación de dinero ilegal. Después de los sucesos del 11 de septiembre, si no antes, esta tarea debería ser una prioridad de primer orden en todo el mundo.


Las iniciativas internacionales (por ejemplo, la FATF y el Comité de Basilea para la Supervisión Bancaria) fomentan la implementación de normativas legales mediante la aplicación de procedimientos prácticos para combatir el blanqueo de dinero, que se deben examinar continuamente y se deben adaptar para ajustarse a nuevos fenómenos. De conformidad con la 3ª Directiva de Blanqueo de dinero de la Unión Europea, se imponen unas mayores obligaciones de precaución especialmente sobre las instituciones de crédito y los proveedores de servicios financieros, no limitadas únicamente a la identificación de los clientes.